Africa - Johannesburgo
La zona estuvo poblada por aborígenes hasta comienzos del siglo XIX en que
comienzo a ser poblada por los colonos holandeses llamados Borres quienes fueron
desplazando los aborígenes hacia las áreas más exteriores. La ciudad fue fundada
con ese nombre en 1880 y seis años más tarde un australiano llamado George
Harrison descubrió un gran depósito de oro, uno de los mayores hallazgos hasta
ese momento. Luego de eso la voz no tardó en correr y exploradores de todo el
mundo llegaron hasta la zona para tentar suerte.
En seguida aparecieron más aldeas y negocios que sustentaran la grana fluencia
de gente. También se abrieron nuevos caminos y vías férreas que comunicaran
Johannesburgo con las costas del continente. Lamentablemente esta fiebre del oro
también trajo consecuencias negativas como la guerra entre Borres y británicos y
posteriormente la institución de políticas segregacionistas que se conocieron
como el
Apartheid y que no desaparecieron hasta la última década del siglo
XX.
Por otra parte Johannesburgo se ha convertido en el punto obligado de paso de los aviones comerciales que hacen sus escalas en el aeropuerto internacional de la ciudad. Todo esto ha contribuido al crecimiento enorme de la ciudad en comparación con sus pares africanas. A Johannesburgo se llega vía aérea y la primavera es la mejor época del año para visitar la ciudad junto con la estación de otoño. Los veranos son muy tórridos y francamente sofocantes y en invierno las lluvias son bastante persistentes.
Particularmente recomiendo el mes de Octubre ya que las lluvias son escasas y la primavera arriba en todo su esplendor, momento ideal para el Oktoberfest de Pretoria, una versión africana de la fiesta cervecera alemana en donde la diversión está garantizada con gran afluencia de turistas de todo el mundo. Además en ese mismo mes se puede disfrutar del Festival de Jazz de Guinness, un espectáculo espléndido donde podemos disfrutar de excelentes grupos –muchos desconocidos- de jazz y de fusiones con el rock y la música negra tradicional de África. En otoño se puede disfrutar el Festival de Rand de Pascua durante el mes de Abril.
Otra cosa que llama la atención en Johannesburgo es la gran cantidad
de árboles. Se estima que el número de árboles asciende a los seis
millones de ejemplares, la gran mayoría de ellos plantados durante la fiebre del
oro del siglo XIX para abastecer de madera a los campamentos mineros de las
zonas de exploración. Estos se pueden apreciar en el suburbio de Saxonworld de
orígenes alemanes. Esta zona también es conocida como los suburbios del norte ya
que suele hablar de estas divisiones en Johannesburgo.
Fuente:http://www.eviajado.com