Beceite - España - Aventuras
En esta ocasión, conocedor
de que el clima iba enfriando y de que podía nevar, o tal vez podía estar
nevando en la zona del Maestrazgo castellonense y la comarca dels Ports
(capitalidad Morella) me aventuré a tomar el coche en busca de paisajes blancos
(que al final no hallé) y salir hacia Morella por la A-7 --la que no es de
peaje-- hasta Puebla Tornesa, para tomar después dirección a Vall d'Alba,
siguiendo por Els Ibarsos y Els Rosildos (pedanía de Serra d'Engalcerán) hasta
Ares del Maestrazgo (pasando el puerto de Ares, demás de 1.000 metros de
altura), hasta llegar a Morella.
Confieso que tuve la tentación de quedarme en esta
capitalita de la región dels Ports, tantas veces visitada ya por mí, pero como
aún era mediodía y ya la conocía demasiado bien, me aventuré a subir el puerto
de Torre Miró, que ya tiene un muy buen trazado por la vertiente sur, aunque
hasta el límite con la provincia de Teruel aún se halla en obras y con el
trazado antiguo, no demasiado cómodo.
Así, subiendo y bajando, y con más curvas de las
deseadas, me planté en Monroyo --ya Aragón-- y desde allí en unos treinta
minutos, vía Valderrobles, me presenté en Beceite.
Las panorámicas desde Torre Miró hasta
Valderrobles son espléndidas, con tupidas pinadas y sierras de mil colores,
pobladas de granjas de cría porcina y secaderos de jamones; y desde Valderrobles
hasta Beceite la ruta se convierte en aún más atractiva.
Me sorprendió que a la entrada de Beceite
estuviera abierta la oficina de turismo --un domingo a las 13'30 -- y que además
se nos diera un folleto con mapas e información de parajes y servicios.
La villa de Beceite es atractiva, con sus
recuerdos árabes y sus estrechas y empinadas callejuelas, que albergan un buen
porcentaje de casas ya reconstruidas y rehabilitadas, además de edificios
dedicados al turismo rural y a apartamentos, que denotan que en primavera y
verano la zona debe de estar muy visitada.
El pueblo, ahora bastante vacío (solamente tiene
unos 600 y pico habitantes) resulta acogedor, con un par de hoteles-posada en
las calles del arco de acceso (omito nombres) y algún que otro restaurante.
La vista desde el exterior es bella, porque el
pueblo está encaramado a la montaña, si bien resultan muy atractivos los
diversos parajes naturales que se anuncian en el folleto turístico --no los
comento, porque mejor que copiarlos es dirigir al lector a la web de Beceite -http://www.redaragon.com/turismo/pueblos/pueblo.asp?accion=pagina&Poblacion_ID=206-,
a los que se puede llegar por carreteras bastante transitables.
En cuanto a restauración y alojamiento, me llamó
la atención el Racó del Toscá, situada en la parte baja del pueblo, que tiene un
amplio comedor, y en el que se sirve un menú variadoy con productos razonables
(a destacar el cordero y el conejo), aunque el precio --entrante, plato
principal, postre, café, vino, agua y pan, más IVA incluido-- de 22 € podría ser
un poquito menor.
Fuente:http://www.cuentatuviaje.net