Turismo religioso - Israel
Los trámites para viajar suelen ser un incordio que nos demanda algo de tiempo, este caso no es la excepción aunque los ciudadanos de la mayoría de los países de Occidente no necesitan una visa para entrar a Israel, pues, al ingresar al país, se les concede automáticamente una por 90 días; sin embargo, no estará de más realizar la comprobación en el consulado israelí de su país de origen. Por otro lado, si tu viaje incluye otros destinos como Jordania o Egipto, deberás hacer iguales verificaciones.
En Israel se habla, mayormente hebreo y árabe pero, en el sector turístico el Inglés está muy difundido y, en menor medida, el italiano francés, alemán y español, en éste orden, así que pon en práctica tu Inglés antes de emprender el viaje.
Para la vestimenta tendrás que hacer un apartado pues, si bien puedes elegir la vestimenta que mejor se adapte al clima de cuando realices la visita, ten en cuenta que Israel es un lugar de tradiciones muy arraigadas y si quieres concurrir a ceremonias tendrás que respetar la cultura y tradiciones locales vistiendo de manera respetuosa y, claro, utilizando calzado cómodo pues habrá que caminar mucho.
Además, es conveniente llevar una mochila para las excursiones cortas y los paseos y no olvidar que en los sitios religiosos no se permite la entrada en pantalones cortos o camisas sin mangas.
Una vez que llegas a Israel y, en particular a Jerusalén, si no tienes contratado un paquete con visitas guiadas, lo mejor será que consigas una Guía Turística y aquí tienes dos sugerencias: Eyewitness Travel Guides: “Jerusalem and the Holy Land” en varios idiomas y Dorling Kindersley Limited, London 2000.
Si quieres hacer algunas compras en Israel ten en cuenta que, como en todo Medio Oriente hay que tener mucho cuidado pues, a excepción de las tiendas de alto nivel, los vendedores suelen pedir precios muy por encima del valor real de lo que ofrecen para sacar ventajas de compradores que discuten el precio en una práctica llamada “regateo”; por lo tanto, cualquiera sea el precio que te pidan, regatea, seguramente lo conseguirás por la mitad del valor inicial.
En Israel, así como en Tierra Santa y en muchos lugares del mundo a donde concurren turistas hay ladronzuelos en las calles así que ten especial cuidado con tus objetos personales y no los descuides, para no pasar malos momentos.
Comienza la peregrinación, llegando a la ciudad de Jerusalén:
Jerusalén es la capital de Israel y sede del gobierno, además de ser la
ciudad más grande del país con una población cercana a 700.000 habitantes de los
cuales 14.000 son cristianos. Allí se congregan diversas comunidades nacionales,
religiosas y étnicas; sin dudas un crisol altamente cosmopolita
que podrás comprobar tu mismo cuando estés allí.
Fuente:http://www.eviajado.com