Turismo cultural - Casablanca
 

Casablanca es la primera ciudad de Marruecos por su gran número de habitantes que llega casi a los 6 millones y aunque a primera vista puede no deslumbrar como cualquiera de las Ciudades Imperiales, en su interior guarda celosamente tesoros escondidos. Su nombre se debe a que antiguamente los marinos portugueses que costeaban este lugar la identificaban por una pequeña casa blanca situada sobre la colina de Anfa, “La Casa Blanca”. Al ser un gran centro urbano, es también una ciudad bastante bulliciosa, pero no caben dudas de que es la más moderna del país, con muchas atracciones turísticas para visitar.
La gran mezquita Hassan II es el monumento moderno más representativo del país. Cuenta con una sala de oraciones para 25.000 personas y una explanada para 80.000. Una perfecta combinación de arquitectura tradicional marroquí y sofisticada tecnología permitieron edificar este monumento que cuenta con el minarete que con 200 metros es el más alto del mundo. Además dispone de un rayo láser con un alcance de 30km en su cima que marca la dirección de La Meca. En su esplendoroso interior 76 pilares sostienen un gigantesco techo en madera de cedro pintado que puede abrirse para dejar que el cielo se refleje en el agua del estanque del patio. 10.000 metros cuadrados de “zelliges”, 67.000 metros cuadrados de escayola y 53.000 metros cuadrados de maderas preciosas, mármoles, y lámparas de cristal de Murano, hacen de este recinto un entorno suntuoso lleno de armonía. Esta se puede visitar todos los días excepto los viernes. Los recorridos toman 1 hora (9h, 10h, 11h y 14h) y las tarifas son: adultos 100dh (10€), estudiantes 50dh (5€), niños 25 dh (2.5€).Otros sitios para visitar son: La Plaza de las Naciones Unidas, que es un conjunto arquitectónico muy bien conservado de edificios de los años 20. El parque de la Liga Árabe, una muy agradable zona verde en medio de la metrópolis. La Plaza Mohamed V, corazón de la ciudad. Los edificios de Casablanca Art Decó, concentrados en la zona delimitada por la Avenida Hassan II, el Bulevar Meskini y el Bulevar Mohamed-V.
La Antigua Medina, rodeada en partes por murallas del siglo XVI, donde se encuentran las puertas Bab Jédid y Bab Marrakech, la Scala, la mezquita Ould el Hamra y la de Dar El Makhzen, y el santuario de Sidi Kairouani. Los Morabitos de Sidi Abd Er Rahman, los de Sidi Belyout y Sidi Bou Smara. El barrio de Habous, llamado también “Medina nueva”, con pequeñas plazas y calles con comercios de artesanías. La Mahakama del Pachá, una hermosa pieza de la arquitectura marroquí tradicional. Las iglesias Nuestra señora de Lourdes y Buenaventura, fundada por españoles en el XIX. El Palacio Real de Casablanca, y la lista podría continuar. Casablanca ofrece demasiadas cosas para ver y recorrer, porque conviene contar con muchos días para disfrutar de esta preciosa ciudad y dejarse cautivar por sus encantos. Pues… ¿quién sabe? Como decía el propio Rick, puede ser el comienzo de una gran amistad.
En cuanto a las excursiones, se puede visitar Momamedia, el primer puerto petrolero del país y una bella playa y un importante campo de golf. Azemmour es la ciudad amurallada en la ribera del oued Oum er rbia. El Jadida, una inmensa playa de clima suave. Kasbah de Boulaouan, una región de viñedos donde se produce el famoso vino gris.

Fuente:http://www.eviajado.com