La ciudad ideal para el turismo - Miami
 

Finalmente, en 1819, el Secretario de Estado Norteamericano, John Quincy Adams, y el ministro español Luis de Onis, iniciaron negociaciones para la cesión de La Florida a los Estados Unidos, que culminaron en Pensacola en 1821, cuando Andrew Jackson recibió el territorio de parte de las autoridades hispanas. En 1835, se construyó a orillas de la bahía de Biscayne, el Fuerte Dallas, con el fin de reunir a los Indios Seminales y trasladarlos a las reservaciones del oeste, pacificar la región, y promover la colonización.

Posteriormente en 1896, Henry Fagler extendió la línea del ferrocarril de Palm Beach a la zona, inició la desecación de los pantanos, el dragado del puerto, construyó el Hotel Royal Palm y fomentó el turismo. El 28 de Julio de ese mismo año se fundó de manera oficial la ciudad y medio millar de electores votaron por llamarla Miami.

En la época, gracias al ferrocarril, culminó el período de aislamiento y comenzó la historia de la ciudad y los intentos por difundir en el resto del país las bondades de su clima cálido y vegetación subtropical. De modo que, a finales del siglo XIX, Miami cimentaba su economía en las temporadas turísticas, a pesar del descenso provocado por los efectos de la guerra entre España y Estados Unidos, que a la larga fomentó las relaciones de la ciudad con Latinoamérica.

En 1911, Miami contaba ya con numerosos hoteles y lugares de recreo, e iniciaba una nueva época de prosperidad que favoreció la pavimentación de las calles, la construcción de aceras y otras obras públicas. A partir de ese año surgieron Miami Beach, en la isla al otro lado de la Bahía de Biscayne, unida a tierra firme por las carreteras Julia Tuttle, MacArthur, John F. Kennedy y Broad; al suroeste Coral Gables, prestigiosa comunidad construida por el empresario George Merrick que se caracteriza por el estilo mediterráneo, español e italiano de residencias y edificios públicos; Hialeah al noroeste; y Opa Locka, al norte de Miami.

La venta de tierras comenzó 14 años después, y miles de inversionistas lograron construir casas para disfrutar el agradable clima invernal y participar del rápido desarrollo de la ciudad. Al término de la Segunda Guerra Mundial, Miami recibió a miles de emigrantes europeos que contribuyeron al desarrollo comercial e industrial. El turismo, por su parte, se incrementó en el verano con la afluencia de visitantes provenientes de América Latina.

Fuente:http://www.eviajado.com