El norte de Portugal - Oporto
 

El casco antiguo, arranca en los embarcaderos del río y sube asta la ciudad moderna. Toda esta zona esta cuajada de callejuelas estrechas, algunas la verdad muy abandonadas, con fachadas y cristaleras que necesitan de una buena rehabilitación. Dado que fue nombrada Capital de la Cultura en el 2001 y ser considerada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, la verdad llama la atención lo descuidado que se encuentra esta zona. Me recuerda mucho a Nápoles, con la ropa tendida de pared a pared, la gente sentada en la puerta y esa estrechez de las calles. Si que merece la pena la subida para apreciar las vistas que se observan desde algunas terrazas con mirador hasta el río. Si os queréis evitar la caminata, a la altura del puente de Eiffel hay un elevador que os dejará arriba de la ciudad.

El mosaico azul es lo más destacado de los monumentos de la ciudad, y los vais a encontrar en iglesias, edificios públicos y casa particulares.
Le da un toque romántico y colorista.

Algo que no debéis de dejar de hacer es un recorrido en barco. El trayecto de una hora de duración os costará alrededor de 10 euros. Y vale la pena. Vais a atravesar por debajo de los seis puentes, - Puente Pénsil, del que apenas quedan dos obeliscos, Puente de María Pia (obra de Eiffel), Puente de Luis I (obra de Teófilo Seyrig., discípulo de Eiffel, inaugurado en 1886, es sin duda el puente más bonito del recorrido), Puente de Arrábida (con un grandioso arco de hormigón armado, inaugurado en 1963)-, Puente de San Joao (que sustituyó al de María Pia, en 1991 y fue inaugurado el día de San Joao, una estructura ferroviaria sobre un pórtico, con tres vanos, apoyados en dos enormes pilares fundados en lo lecho del río, junto a cada una de las márgenes) y el Puente de Freixo . Eso sí llevar una chaquetilla por que en el río corre una brisa permanentemente. A lo largo del recorrido podéis contemplar las casas estrechas y alargadas, revestidas con azulejos de fuertes colores y los balcones con barandillas de hierro forjado, mirando al Duero. Se observan también vestigios de la antigua muralla que protegía la ciudad. Por el lado izquierdo podemos apreciar la orilla de Vilanova de Gaia la otra ciudad separada de Oporto solo por el río y donde se encuentran numerosas bodegas.
También se realizan cruceros de un día completo que realizan un viaje por el Duero hasta la frontera española.
Fuente:http://www.eviajado.com