Un viaje a Palestina
 

Cruzamos el desierto de Judea, hábitat de los beduinos, siempre en dirección este. En Palestina las distancias son cortas, y el desierto de Judea no abarca mucho más de 50 kilómetros. Al final está el oasis de  Jericó y, un poco más lejos, el  Mar Muerto, que, junto con el río Jordán, sirve de frontera con Jordania. Bordeamos Jericó para, a continuación, girar hacia el norte y atravesar Cisjordania sin separarnos mucho del río (ni de la alambrada que cierra la ratonera en la que se han convertido los territorios palestinos). La carretera que seguimos no atraviesa ninguna ciudad, sólo una tierra semidesértica en la que de vez en cuando puede verse algún pequeño pueblo. Vemos algunos  cultivos en plástico,  palmerales, un gran rebaño de dromedarios... y un país pobre habitado por gente pobre.

Finalmente, llegamos de nuevo a territorio israelí, después de cruzar una auténtica frontera custodiada por policías equipados con armas de guerra. Al entrar en Israel, el paisaje cambia bruscamente y pasa del color terrizo del suelo desnudo al verde de los cultivos de regadío. Seguimos en la misma tierra, pero hemos entrado en otro mundo.

La Galilea interior

Nos detenemos en el sitio arqueológico de Bet Shean (o Beit She'an) para visitar el  teatro y las  termas de época romana. Recorremos un trecho de la gran avenida flanqueada de  columnas que conduce a la colina en la que se encuentran los restos más antiguos (de época bíblica), pero nos dicen que no tenemos tiempo para subir: hay que continuar hasta Nazaret. Es lo que tienen los viajes en grupo.

En Nazaret, visitamos esa fea mole de cemento que es la basílica de la Anunciación. En la plaza que hay ante la basílica, una antigua pancarta escrita en árabe protesta por la prohibición de construir una mezquita en ese lugar (al menos, eso es lo que nos cuentan cuando preguntamos qué dice la pancarta). A su lado, otra pancarta, ésta colocada recientemente, protesta por los bombardeos israelíes sobre Gaza que están teniendo lugar ahora mismo. Comemos en un chiringuito musulmán en el que no se sirve alcohol (no para solidarizarnos con los palestinos, sino porque es el único que encontramos abierto).

Fuente:http://www.viajesyfotos.net