Este de Europa - Rumania - Bucarest
 

Todos menos nosotros que estamos de vacaciones y somos testigos de excepción, casi inocentes de cómo transcurren los días en esta acogedora ciudad de Europa del este. La vieja cortina de hierro es ahora un cálido y suave tul que nos envuelve con su arquitectura, su gente y su estilo. Bucarest es también la ciudad más importante de Rumania, un centro industrial, comercial y cultural del país, así como el núcleo de transporte del país e importante centro de transporte de la Europa oriental.
La historia de Bucarest se remonta a mediados del siglo XV cuando en el año 1549 Vlad Tepes funda la ciudad a orillas del río Dambovita. El nombre proviene del vocablo rumano Bucur que significa alegre aunque otras versiones afirman que hubo un pastor llamado Bucur en honor del cual se llamó así a la ciudad. Para el siglo XIX, la ciudad crecía rápidamente y profesaba un aire cosmopolita y hasta extravagante por el momento cultural que se vivía. Paralelamente las clases sociales presentaban una brecha muy grande entre la clase adinerada y los pobres, hecho que se reflejaría en décadas posteriores con migraciones hacia capitales del oeste europeo como el caso de Madrid y el gran número de rumanos que presenta hoy en día en sus calles. Luego vinieron las guerras mundiales que afectaron la ciudad y luego la ciudad perdió varias construcciones históricas debido al régimen dictatorial de Ceausescu quien ordenó el levantamiento de varias edificaciones de corte comunista.

La mejor manera de llegar a Bucarest es a través de cualquiera de sus dos aeropuertos, el Henri Coanda o el Aurel Vlaicu, eso siempre y cuando tengamos prisa ya que la forma más romántica de viajar por Europa –y sobre todo Europa del Este- es en tren. En este sentido, Bucarest cuenta con la estación ferroviaria llamada Gara de Nord, punto al que se puede llegar procedente de otras ciudades importantes como Belgrado, Sofía, Viena, Praga, Budapest, Estambul o la propia Moscú.

Ya en la ciudad nos podemos movilizar en bus, metro o cualquiera de los trenes ligeros. Podemos empezar nuestro paseo por Bucarest en la Avenida Kisseleff donde la hermosura de su verdor es comparable a los Campos Eliseos. En esta misma avenida podemos apreciar el Arco del Triunfo. Luego podemos salir a Calea Victorei o Calle de la Victoria, un lugar ideal para dar un paseo disipado y observar el desenvolvimiento de la gente rumana.

Aquí encontramos varios edificios públicos como el Museo Nacional de Historia y el Palacio de Correos. En el tramo final de esta avenida nos topamos con el Parque Cismigiu el cual forma una hermosa senda con árboles flanqueando ambos lados de la misma. Si venimos a Bucarest en invierno, esta senda será completamente nevada como la mejor postal navideña.

Fuente:http://www.eviajado.com/